Vamos por un Valle de Toluca bajo en Carbono

Vamos por un Valle de Toluca bajo en Carbono

Toluca es, sin duda, una ciudad grande, llena de casas, edificios, comercios, avenidas, áreas industriales y carreteras por todos lados, además de que está tan interconectada con los municipios colindantes que se podría hablar del Valle de Toluca como una gran urbe. Y no sólo eso, el Valle de Toluca se proyecta como un espacio urbano con grandes oportunidades de desarrollo por lo que se cree que próximamente habrá migración de poblaciones enteras de otros estados, abarcando mayor espacio en su distribución.

A partir de esto, desde hace tiempo podemos ver diversos problemas ambientales, que al conjuntarse han generado un importante cambio en el clima del Valle de Toluca del que se bromea diciendo que “cambia cada 20 minutos”, pasando por muchos momentos en un solo día, lo que nos debería hacer reflexionar ¿Siempre fue así? O más bien ¿Cómo lo hemos alterado cada uno de nosotros?

La ciudad, ciertamente, abraza naturalmente distintos fenómenos atmosféricos que van desde los fríos, templados y tropicales, pero que por su altitud se lo define como templado. Entonces ¿Por qué hay días en que no podemos estar más de 5 minutos bajo el Sol? O ¿Por qué llueve más ahora?

Según Becerril González y Morales Méndez (s.f.) del Observatorio Geográfico de América Latina, la precipitación media anual de Toluca ha aumentado desde la década de los 90’s debido a la formación de una isla de calor, es decir, la concentración de aire caliente generada en las ciudades y que suele concentrar agentes contaminantes, como gases de efecto invernadero en el área urbana, aumentando la humedad durante la época lluviosa que junto con el aumento de partículas suspendidas, facilitan la formación de nubes y neblinas entre otras alteraciones del tiempo atmosférico y anomalías térmicas.

Si llueve más, debería haber más agua disponible, pero es la contaminación de ésta lo que no nos permite usarla como desearíamos. Tanto el aire como el agua tienen una elevada capacidad de reciclarse a sí mismos, pero a medida que aumentan las poblaciones y sus actividades contaminantes, los ciclos se vuelven más complicados y rápidos, por lo que la naturaleza no puede adaptarse.

Entre las causas de estos problemas, se puede mencionar el crecimiento del número de la población y automóviles en la región y  la gran actividad industrial, escasez de vegetación y cuerpos de agua reguladores implican la contaminación y calefacción del aire que contribuyendo a elevar la temperatura total.

Estas alteraciones en las ciudades provocan que estas sean más resecas, con mayores aguaceros y granizadas más intensas, con consecuencias cada vez más visibles, pero eso no significa que tenemos que aceptarlo y vivir con ello. El Valle de Toluca tiene ventajas geográficas que han permitido que el daño no sea mayor, por lo que es necesario aplicar políticas correctivas y cambiar nuestros hábitos que generan tantos residuos y contaminantes.

Hay muchas cosas que cada uno de nosotros puede hacer, aunque pueda parecer difícil, debemos entender que los resultados de nuestras acciones no llegarán mañana sino en solo unos momentos y que nuestras cambios deben empezar ya. Es urgente poner en práctica acciones como un uso más racional de los medios de transporte a fin de que la contaminación generada por este sector disminuya cada día; esto no quiere decir que tengamos que limitar nuestras actividades diarias, pues existen opciones de movilidad sustentable.

Fundación Tláloc te invita a que te muevas inteligentemente, por ello realiza actividades como los paseos en Tolo en Bici todos los domingos, las noches de Bici-O realizadas cada miércoles o Al Valle en Bici el último domingo de cada mes a los que te invitamos a asistir ¡por un Valle de Toluca bajo en carbono!.

Visita nuestra página: www.fundaciontlaloc.org 

 

Con información de: Becerril, A. G. (s.f.) Observatorio Geográfico de América Latina. Consultado en febrero de 2016, de http://observatoriogeograficoamericalatina.org.mx/egal11/Procesosambientales/Climatologia/06.pdf

¿Tú sabes a qué fue México a la COP.21?

¿Tú sabes a qué fue México a la COP.21?

El calentamiento global es un gran problema del que todos sabemos aunque sea un poco, y probablemente es algo que en algún momento nos ha preocupado. Pero seguramente no hemos asimilado que es un hecho que todos creamos y aún más, a todos nos afecta. Para evitar su avance se requiere el esfuerzo de todo el mundo, pues uno sólo no es suficiente.

Así fue como la ONU creó un escenario en el que los países pueden generar medidas y recomendaciones, con el objetivo final de reducir la inferencia peligrosa del ser humano en el planeta, y donde las naciones integrantes se comprometen a brindar información sobre los logros y avances que desarrollan, para así generar un mayor intercambio de ideas compartidas.

La última comunicación de México en este foro, presentada en 2012, hace énfasis en su calidad de país vulnerable a los cambios climáticos, y su interés en la prevención de mayores problemas, mediante la creación de instituciones y leyes para hacer frente a estas adversidades así como reducir, prevenir y controlar los impactos ya generados.

México ha empezado a darle mayor importancia al tema de la sustentabilidad, ejemplo de esto es la participación en los nuevos objetivos para el desarrollo mundial o Agenda 2030.

Y es que para México son necesarios los cambios duraderos, enfocados a la igualdad social y económica, y la protección del medio ambiente. Y esto es lo que se espera que defienda en la COP21: un acuerdo global para luchar contra el cambio climático y sus efectos en la sociedad y la economía.

México ha preparado como Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional, en el que expresa su disposición por alcanzar un acuerdo para conseguir la meta de no rebasar 2°C más en la temperatura mundial, además de la mitigación y adaptación de los gases de efecto invernadero y los Contaminantes Climáticos de Vida Corta, siendo ésta su principal aportación, pues estos gases son generadores potenciales de calentamiento global y su eliminación mejoraría la calidad del aire.

Además, esta mitigación será parcialmente solventada con recursos propios y no totalmente condicionada a los recursos y tecnologías que la cooperación internacional pueda proporcionar. La propuesta que hace es convertir las metas aspiracionales en metas obligatorias. Por lo que es necesario que se desarrollen las capacidades locales, y se haga uso de transferencias de tecnología y financiamiento derivados de la ayuda internacional, es decir, unir la participación de la sociedad civil, empresas, gobiernos y ayuda internacional que estos foros concentran.

Es muy interesante ver cómo la participación ciudadana se ha vuelto fundamental para la determinación de los objetivos internacionales, integrales e inclusivos. A nivel internacional resalta la Agenda de las soluciones, donde agentes no gubernamentales ya han generado iniciativas a gran escala o talleres participativos y una encuesta a nivel nacional, asimismo My World, una propuesta de la ONU que permite a las personas expresar cómo creen que se puede moldear un mundo mejor, brindando datos de lo que realmente les preocupa y en que se deben concentrar los esfuerzos.

Todo esto consolida la necesidad de generar acuerdos y objetivos a nivel mundial, pero estos se deben hacer de forma incluyente y conjunta, adaptándose a la situación real que se ve en cada región.