El voluntariado alemán

El voluntariado alemán

“Aprendiendo apoyando“ es el lema del programa de voluntariado “weltwärts“ lo cual desde el año 2008 se realiza con fondos del Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ).

Anualmente, más de 3.000 jóvenes alemanes van “weltwärts“ (lo que significa “hacia el mundo“) prestando su servicio de voluntariado en una institución social o ecológica en un país extranjero.

Desde 2009, cada año, dos de estos voluntarios van a la ciudad de Toluca para colaborar con Fundación Tlalóc. En este período, Paul Ritzka trabaja como voluntario Tláloc. Llegó a Toluca en el mes de septiembre de 2015, hoy desde Alemania lo entrevistamos:

Bárbara (B): Paul, ¿Cuál era tu  motivación para ir a México? 

Paul (P): Mi motivación consiste en múltiples aspectos; antes que nada es importante para mí estar abierto a otras culturas en el contexto de la globalización. Creo que viajar y hablar con la gente es el recurso más importante que tenemos contra prejuicios, racismo y malentendidos entre países. El mundo está creciendo: tenemos más relaciones internacionales y los países tienen más y más conexiones. Para mí este “viaje” no sólo significa visitar, sino vivir y trabajar aqui. En un año, espero aprender el idioma y trabajar mi conocimiento de la cultura mexicana. Lo más importante es aprender a no temer de la gente de otros países. Somos solamente humanos. Además de compartir mucho de mi cultura, estoy conociendo una nueva. Es una experiencia muy interesante. Puedo combinar todos estos aprendizajes con mi Servicio Social.

(B): Hace casi 4 meses que trabajas con Fundación Tláloc. ¿Qué te parece su misión?

(P): Para mí la pregunta no es fácil de responder brevemente. La idea principal es crear conocimiento. Su lema es “Trabajando por un México Sustentable”. Mostramos la conexión de vivir sustentablemente con el ambiente y vivir de manera justa. También explicamos a la gente cómo cambiar hábitos sencillos en su vida para cuidar el medio ambiente, proporcionamos ejemplos e ideas útiles.

Existen muchos elementos necesarios para vivir de manera sustentable. Fundación Tláloc los ha resumido en el “Decálogo Sustentable”. Comunicar este marco de acción es una parte muy importante de nuestra labor.

Todos estos consejos son provocaciones; la Fundación no dice “tienes que vivir así”, sino que hace una propuesta y muestra posibilidades, por ejemplo, movernos en bicicleta por la ciudad. Fundación Tláloc es también una plataforma que apoya otras iniciativas  por el medio ambiente, un espacio donde los toluqueños pueden mostrar si quieren vivir “sustentable”. Esta idea  funciona desde el sistema de voluntariado. Muchas personas ayudan y hacen su Servicio Social aquí. A menudo, los voluntarios permanecen más tiempo del que por trámite requieren  en “Casa Tlaloc” porque somos como una familia no sólo una oficina. En resumen, la misión de la Fundación es generar impulsos por un México Sustentable.

(B):¿Y en qué exactamente trabajas tú? 

(P): Generalmente ayudo en Casa Tláloc. Trabajo allá de lunes a viernes. Edito las fotos de eventos y las comparto en la página web y redes sociales de la Fundación. Además, casi siempre soy la primera persona en llegar a Casa Tláloc, procuro ayudar en preparar todo para recibir a la gente Tláloc. Las cosas que hago son diferentes cada día.

Participo en los eventos de la Fundación. Cada semana asisto a las Noches de Bici­-O y a la Ruta Recreativa – Tolo en Bici. Algo que disfruto mucho es que casi siempre estoy en contacto con la gente durante los eventos y puedo aportar mucho en Casa Tláloc.

(B) Una última pregunta: En la cuestión ecológica, ¿Puedes reconocer cosas que tienen México y Alemania en común ?

México y Alemania no tienen mucho en común a primera vista. Además de la comida deliciosa y variada y de su hospitalidad, del orgullo de compartir su cultura, tenemos muchas más cosas en común. Nuestro amor por el medio ambiente es una parte. Estamos orgullosos de nuestras montañas y nuestras ciudades, de nuestras playas y de nuestros monumentos.

Compartimos la importancia que tiene la familia. Los mexicanos se mantienen juntos, las fiestas familiares son básicas para la unión.

Si bien en México y en Alemania compartimos el amor por los coches, también compartimos la afición por nuestras bicis… Mexico es un país de opuestos y este aspecto me gusta.

Gracias Paul, ¡que tengas mucho éxito en tu voluntariado!

 

L@s voluntarios alemanes son elegidos y preparados por la Cruz Roja Alemania, región de Baden.

¡Fíjate!

A partir del año 2016, la Cruz Roja Internacional recibirá también voluntari@s mexican@s para un voluntariado de 12 meses en Alemania. Más informacion:

http://drk-baden-freiwilligendienste.de/freiwilligendienste/incoming/

Información sobre el programa „weltwärts“:

http://www.weltwaerts.de/es/

  • Barbara Schatz es Coordinadora del programa “Weltwärts/Cruz Roja Alemania

 

Esta dura y espléndida tierra – Editorial

Esta dura y espléndida tierra – Editorial

Esta dura y espléndida tierra, con montañas rocosas cubiertas de nieve, fríos arroyos cristalinos, frondosos bosques de cipreses, enebros y fresnos, es tanto mi cuerpo como lo que ves ante ti. No puedo separarme de esto ni de ti. Nuestros muchos corazones comparten un único latido.

del Cantar del Rey César

Con estas palabras extraídas del Cantar del Rey César, pareciera tan simple entender que para alcanzar la sustentabilidad no es suficiente buscar un equilibrio entre la naturaleza y la sociedad, sino que somos un todo, ni siquiera se trata de la suma de las partes, se trata de romper con nuestra vieja idea de que la naturaleza está allí separada de “nosotros”, debemos ir más allá, abrazar la idea de que somos un todo y, por lo tanto una Unidad, indivisible, sin partes, sólo eso, una Unidad.

 

Quizás es necesario entrenar nuestro pensamiento para lograr una aprehensión del mundo en estos términos, ya que hemos crecido bajo una lógica en la que damos por descontado que podemos servirnos de la naturaleza, dejando a nuestro criterio – y poder- el nivel de consumo que hacemos de ella, con los consabidos resultados que hoy estamos viendo y padeciendo. Trascender esa lógica dualista, la visión hombre-naturaleza, induce una variable altamente anhelada en la búsqueda de la sustentabilidad; el respeto.

 

No es acaso que ante el mínimo dolor en nuestro cuerpo buscamos la manera de que no siga esa sensación; retiramos la mano de aquello que nos esté dañando, tomamos algún medicamento, nos damos un pequeño masaje, pero lo más importante, aprendemos de donde viene ese dolor manteniéndonos atentos a evitar pasar por lo mismo nuevamente. Entre mayor es el dolor experimentado mayor será nuestra memoria celular que alerta estará advirtiéndonos de algún posible peligro. Haciendo una analogía, la Unidad de la que hablo es como nuestro cuerpo entero, donde lo mismo es la naturaleza como la sociedad nuestra piel, mano, corazón; razón por la cual nuestro actuar debería estar orientado a cuidar ese cuerpo naturalezasociedad, cada una de nuestras acciones tendrían que pasar por el filtro de no dañarlo, sí crear, desarrollar y cultivar las potencialidades de ese cuerpo, pero sin lastimarlo, respetar lo que contemplamos o percibimos sería una forma natural de relacionarnos porque sabríamos que en eso que observamos también estamos nosotros, que no es aquello, sino un todo donde somos una Unidad.

 

Estamos en la víspera de un diálogo internacional donde deberían alcanzarse grandes acuerdos en la lucha contra el cambio climático. Deberán asumirse medidas y compromisos globales sin desconocer el valor de las acciones locales, para prevenir, mitigar y adaptarnos a los efectos negativos del cambio climático. La COP 21 tendrá sede en París, Francia, una ciudad lastimada recientemente de una forma que no se veía (en ese país) desde la 2ª guerra mundial, por lo que puede ser escenario de una cumbre que vea a la agenda ambiental ser rebasada por la agenda de seguridad internacional; ojalá comprendamos que ambas agendas tienen un componente común, ver a los demás y a nosotros mismos como una Unidad; la seguridad alimentaria, la seguridad de las personas y la seguridad de las naciones pueden gestionarse partiendo del respeto, del respeto a los ciclos de la tierra, del respeto a los ritmos climáticos, del respeto para que emerja el diálogo, del respeto a los propios límites de ese cuerpo naturalezasociedad.

 

La importancia de estar allí

La importancia de estar allí

Este mes ha sido trascendental en la vida pública del Valle de Toluca. El pasado 17 de noviembre se inauguró el sistema de bicicleta pública Huizi; el 22 de noviembre la ruta recreativa Tolo en bici cumplió dos años con ese nombre y cuatro años de existencia, hogar de convivencia, salud y comunidad en el centro de la ciudad; el domingo 29 de noviembre arrancará Al Valle en Bici Mensual, en donde los ciudadanos tendremos la oportunidad de recorrer la ciudad sin necesidad de automóvil, en un ambiente seguro, familiar y divertido.

Muchos opinan que esto es posible gracias a alianzas y diálogos entre grupos civiles y autoridades gubernamentales, y aunque esto tiene gran parte de razón, dista un tanto de ser la principal causa de estos logros.

La ruta recreativa Tolo en Bici, espacio ya tradicional en el que cada domingo se dan cita personas que, en busca de actividades que las nutran, llegan puntualmente a tomar clase de yoga, poniendo espíritu, mente y cuerpo en marcha en un ambiente de comunión social; por otro lado, están las familias y los niños, quienes motivando a sus padres con “dulces y sensibles” exigencias matutinas, los “arrastran” para aprender a andar en bici, jugar con otros niños y vivir un domingo en familia. No faltan por supuesto, las mascotas, miembros de la comunidad que se ven beneficiados al tener un espacio donde pueden ejercitarse e integrarse a la vida del centro de la ciudad. Tolo en bici existe, porque tú has estado allí…

El sistema de bicicleta pública Huizi nace, principalmente, de la necesidad de contar con un medio de transporte limpio, que además de ser económico, pacifique y aporte valor a la sociedad de Toluca. Si bien el proyecto nace de las propuestas y sueños de organizaciones civiles y el apoyo de las autoridades, sin duda alguna, necesita de ti para crecer y desarrollarse. Huizi es una realidad; estos días hemos sido testigos de su llegada y del recorrer de esos colores verde y violeta entre la multitud de coches, hemos escuchado, por primera vez, campanillas pidiendo el paso y sonrisas de quienes van caminando o en auto al ver algo nuevo y bello rodando por la ciudad. Huizi existe porque tú la necesitas, y Huizi te necesita allí para existir.

Al Valle en Bici se llevó a cabo anualmente durante dos años, despertando entre la gente múltiples opiniones, unas a favor y otras no tanto. Este año se ha constituido como un paseo mensual, con miras a convertirse cada vez, en una actividad más frecuente, a la par de ciudades como Guadalajara o el Distrito Federal. Y es que está comprobado, que si viviéramos en una ciudad que fuera como un gran parque, seríamos más felices, y si no me creen, pregúntenle al niño o niña más cercano que tengan que nunca ha jugado a “las traes” en la calle, al jefe de familia estresado por nunca llegar a tiempo al trabajo o a casa, al ama de casa que ve volar el gasto en gasolina por los atascos en el tráfico, al joven que se transporta en bici y batalla día a día con automovilistas y autobuses, al chófer de autobús cuya rutina diaria se ha convertido en un mal que le roba su espíritu o al enfermo terminal en una unidad de cuidados intensivos a causa de cáncer pulmonar por contaminación atmosférica…Al Valle en Bici no es sólo para los ciclistas o los amantes del deporte…es para todos, es para ti.

Cada paso que damos como sociedad, cada cambio y transformación deben llevar al frente siempre el estandarte de la dignidad humana. Vivir una vida digna de vivirse depende de que entre todos construyamos y facilitemos las condiciones para que esto suceda. El valor de la propia vida y la empatía hacia las necesidades de los demás son los cimientos del bien común. Acércate a los proyectos de tu comunidad, infórmate, participa, fortalece las acciones en tu beneficio. La Participación Ciudadana es uno de los movimientos del Decálogo Sustentable que Fundación Tláloc promueve para construir la sociedad justa económica, social y ambientalmente que todos necesitamos. ¿Ahora entiendes la importancia de estar allí?

 

http://decalogosustentable.org/

¿Tú sabes a qué fue México a la COP.21?

¿Tú sabes a qué fue México a la COP.21?

El calentamiento global es un gran problema del que todos sabemos aunque sea un poco, y probablemente es algo que en algún momento nos ha preocupado. Pero seguramente no hemos asimilado que es un hecho que todos creamos y aún más, a todos nos afecta. Para evitar su avance se requiere el esfuerzo de todo el mundo, pues uno sólo no es suficiente.

Así fue como la ONU creó un escenario en el que los países pueden generar medidas y recomendaciones, con el objetivo final de reducir la inferencia peligrosa del ser humano en el planeta, y donde las naciones integrantes se comprometen a brindar información sobre los logros y avances que desarrollan, para así generar un mayor intercambio de ideas compartidas.

La última comunicación de México en este foro, presentada en 2012, hace énfasis en su calidad de país vulnerable a los cambios climáticos, y su interés en la prevención de mayores problemas, mediante la creación de instituciones y leyes para hacer frente a estas adversidades así como reducir, prevenir y controlar los impactos ya generados.

México ha empezado a darle mayor importancia al tema de la sustentabilidad, ejemplo de esto es la participación en los nuevos objetivos para el desarrollo mundial o Agenda 2030.

Y es que para México son necesarios los cambios duraderos, enfocados a la igualdad social y económica, y la protección del medio ambiente. Y esto es lo que se espera que defienda en la COP21: un acuerdo global para luchar contra el cambio climático y sus efectos en la sociedad y la economía.

México ha preparado como Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional, en el que expresa su disposición por alcanzar un acuerdo para conseguir la meta de no rebasar 2°C más en la temperatura mundial, además de la mitigación y adaptación de los gases de efecto invernadero y los Contaminantes Climáticos de Vida Corta, siendo ésta su principal aportación, pues estos gases son generadores potenciales de calentamiento global y su eliminación mejoraría la calidad del aire.

Además, esta mitigación será parcialmente solventada con recursos propios y no totalmente condicionada a los recursos y tecnologías que la cooperación internacional pueda proporcionar. La propuesta que hace es convertir las metas aspiracionales en metas obligatorias. Por lo que es necesario que se desarrollen las capacidades locales, y se haga uso de transferencias de tecnología y financiamiento derivados de la ayuda internacional, es decir, unir la participación de la sociedad civil, empresas, gobiernos y ayuda internacional que estos foros concentran.

Es muy interesante ver cómo la participación ciudadana se ha vuelto fundamental para la determinación de los objetivos internacionales, integrales e inclusivos. A nivel internacional resalta la Agenda de las soluciones, donde agentes no gubernamentales ya han generado iniciativas a gran escala o talleres participativos y una encuesta a nivel nacional, asimismo My World, una propuesta de la ONU que permite a las personas expresar cómo creen que se puede moldear un mundo mejor, brindando datos de lo que realmente les preocupa y en que se deben concentrar los esfuerzos.

Todo esto consolida la necesidad de generar acuerdos y objetivos a nivel mundial, pero estos se deben hacer de forma incluyente y conjunta, adaptándose a la situación real que se ve en cada región.

 

Arquitectura Sustentable : De una moda a la recuperación de los sentidos.

Arquitectura Sustentable : De una moda a la recuperación de los sentidos.

Hoy en día, la calidad de vida del ser humano se ha deteriorado por la visión antropocentrista que heredamos desde la Revolución industrial, manifestándose en una menor calidad de los productos, debido a la búsqueda de producción en masa, separándonos del consumo natural y de productos con la calidad que esto nos ofrecía; se dejó atrás la dedicación a la producción.

Resulta fascinante el incremento de construcciones sustentables en todo el mundo, donde la imaginación al diseñarlas no tiene límites, no sólo en cuanto a la creación sino también en cuanto a la adaptación de las mismas a las necesidades actuales.

El tiempo no sólo es dinero, es lo que ocurre dentro de nuestros tiempos lo que le da significado a nuestra existencia, y es justamente, nuestra casa, lugar lleno de confort y adaptaciones a nuestras necesidades, donde pasamos la mayor parte del tiempo de nuestras vidas. ¿Qué paradigma de nuestra vida cambia con esta idea? Nuestra casa no sólo es un escudo que nos protege de los cambios de clima; nuestro hogar interviene en nuestros estados tanto emocionales como sociológicos, biológico-fisiológicos  y psicológicos, y no sólo le da sentido al interior, también transforma nuestro medio ambiente.

El 40% de la materia prima de nuestro planeta se dedica a la construcción, esto, además de deteriorar nuestro entorno, desaparecen los ecosistemas que alguna vez existieron. Esto resulta grave ya que de estos sistemas naturales depende tanto la distribución de la población, como eldesarrollo de ésta,donde las casas sólo se elaboran por el hecho de ser un bien económico , pero ¿Qué tiene que ver nuestra casa con nuestra calidad de vida?, ¿Queé pasaría si revirtiéramos las cosas y, en vez de tiempo, utilizáramos dedicación, y en vez de vivir protegidos de los climas recuperemos los sentidos gracias a estos?

Las casas hoy en día no incorporan los cambios que nuestros sentidos merecen: los cambios de luz dentro de nuestra casa deberían ser diferentes en los espacios que ocupamos, dándole a la vista los grados de descanso y activación que necesitan, donde los sonidos de un mundo alborotado no molesten nuestro descanso y sean parte de lo que somos ahora, donde los espacios acumulados de chatarra se vuelvan zonas productivas y contacto con nuestra naturaleza, donde la buena ventilación no abochorne nuestras actividades y, sobre todo, que la planeación de estos permitan que los materiales no tengan un fuerte impacto en nuestro planeta.

Las incorporación de estos simples detalles no es más que una simple visión de la relación directa que tiene nuestro cuerpo con la naturaleza, la vacaciones mismas son necesarias para la recuperación de nuestros cuerpos del trabajo, por esta razón una playa donde la brisa, el clima y el sonido del mar hacen que nuestros sentidos se relajen y se activen ante los cambios que la naturaleza nos ofrece,  esta misma nos lleva a la recuperación de la misma biofilia.

Incorporar la naturaleza a nuestra casa deja de lado el pensamiento antropocentrista y evoluciona a un estado biocentrista, donde percibimos la realidad de este proceso exigiéndonos la participación de la conciencia. Es inevitable ver a la sustentabilidad como un estado de marketing dentro de las construcciones, que nos aleja verdaderamente de su verdadero sentido, un sentido que aun no percibimos, pero existe.

Mensaje de la Dirección

Mensaje de la Dirección

En la lucha internacional contra el cambio climático es recurrente escuchar que se debe pensar globalmente y actuar localmente; interpretar estas palabras e internalizarlas supone un reto que no puede ser superado a menos que se ponga en práctica, ¡Que se viva todos los días!

Todos debemos vivir un proceso donde paulatinamente vamos tomando conciencia de los impactos negativos de nuestros actos, para después darnos cuenta que también generamos esos mismos efectos por lo que dejamos de hacer o por lo que permitimos que suceda.

Empezamos a informarnos sobre lo que puede hacerse para reducir la huella de carbono o la huella hídrica, nos vamos sorprendiendo de los hilos que se conectan en torno a cualquier objeto que tenemos en casa: la gente que participó en la elaboración de cualquier producto, que si lo hicieron en condiciones justas y dignas o se encuentran bajo algún esquema de esclavitud moderna llamada trabajo dentro de alguna empresa maquiladora; que si hay una retribución económica digna para las personas rompiendo con la especulación y el intermediarismo que sólo encarece el precio final de compra; que si se respetaron los ciclos naturales de los distintos sembradíos o se vieron alterados por químicos; que si se devastaron bosques por obtener un material empleado en los componentes de algún dispositivo móvil; que si se pueden reutilizar los envases o empaques de lo que consumimos para evitar “tirarlo a la basura” o mejor aún, que si debemos separar los residuos para que éstos lleguen a alguna empresa que los recicle; en fin pareciera interminable la lista de cosas que hay que considerar antes de saber si se puede o no hacer algo, que puede llegar a sentirse una especie de parálisis interna o incomodidad con lo que ocurre a nuestro alrededor y con nosotros mismos…

Y es que el cúmulo de información es mucha, nos piden que adoptemos valores universales como los contenidos en la máxima iniciativa de la sociedad civil internacional en materia de sustentabilidad, la Carta de la Tierra, pero la sociedad global está tan alejada de los ideales de conducta ética que ahí se describen que muchas veces pensamos en estos documentos como eso precisamente, documentos si acaso “lindos” que no sabemos trasladar a nuestra vida.

Conscientes de esta situación, en Fundación Tláloc, nos dimos a la tarea de hacer una propuesta por traducir en acciones, individuales y colectivas, lo que nos decían aquellos documentos, principalmente la Carta de la Tierra. Resultado de ese esfuerzo vio la luz el 20 de marzo de 2007 el Decálogo Sustentable, una guía que nos acompaña, primero, para que adquiramos hábitos más amigables con el ambiente en nuestra vida diaria y, segundo, en el plano colectivo volviéndose una plataforma dinámica de la cual surgen los diferentes movimientos por la sustentabilidad: movilidad; energía, consumo responsable; naturaleza; sociedad justa; participación ciudadana; ir más allá; residuos sólidos; agua y; valores.

Es entonces que cada tema se vuelve un movimiento, a la vez que la integración de todos ellos da pie a un gran movimiento por la sustentabilidad, un movimiento que busca generar un impacto positivo comunitario, un movimiento que reúne a la gente interesada en ese tema en particular que a la vez comparte la meta del bien común. Los movimientos conforman sus propias células de voluntarios que van moldeando y dando vida a los proyectos que siguen nuestro Modelo SIRA, el modelo mediante el cual construimos ciudadanía ambiental al Sensibilizar, Informar, Reflexionar e invitar a la Acción.

Hoy la fundación Tláloc y el Decálogo Sustentable te comparten su expertise y su know how a través de la plataforma ¿Cuál es tu sueño?, tienes alguna idea de cómo generar un cambio positivo en tu entorno, en tu comunidad, quieres actuar localmente pensando globalmente, no lo dudes, esta es una plataforma para ti.

Dinamismo, trabajo, corazón: entrevista con Fanny Vinet

Dinamismo, trabajo, corazón: entrevista con Fanny Vinet

Fanny es una admirable mujer de origen francés que ha radicado en México por veinte años, en los cuales, además de administrar una librería infantil, fundó junto con otras mujeres la asociación Somos Mundo, aliada de la Fundación Tláloc.

También trabajó en Fundación Tláloc abrazando, entre otros, un proyecto de desarrollo integral de la comunidad Otomí.

Su pasión por evitar el abuso del plástico la llevó a impulsar el proyecto productivo de las Buxas (bolsa en otomí), con el que inicialmente se pretendía sustituir las bolsas de plástico con bolsas reutilizables de tela.

Se trata de una mujer que vive de acuerdo a sus ideales, mismos que comparte con la ideología de Fundación Tláloc, te invitamos a conocerla más:

R – ¿Qué te motivó a trabajar en Fundación Tláloc?

El ver el estado de la naturaleza, pensar que algo se tiene que hacer para restablecer equilibrios que hemos roto con nuestras actividades como humanos. Crecí en la campiña francesa y desde chiquita me ha encantado caminar o andar en bici, descubrir ríos, lagos, bosques, animales, flores, etc. y cuando veo la destrucción y la contaminación que producimos, pienso que algo está en nuestras manos y que debemos actuar como individuos y como grupos; eso encontré en Fundación Tláloc : la posibilidad de actuar en pro de las cosas en las cuales creo.

R –¿Qué aspectos de tu vida se relacionan con lo que se hace en Fundación Tláloc?

Muchos: tener y usar el sentido común en tus acciones diarias, informarte, educarte, actuar en tus “ecosistemas” todo eso es un deber como ser pensante y en mi opinión es lo que se hace en la Fundación.

R –¿Además del proyecto de la comunidad Otomí, trabajaste en algún otro proyecto en Tláloc?

Trabajé en el Decálogo Sustentable, en reforestaciones, en campañas diversas de información por parte de la Fundación, organizaciones de foros y eventos, en tocar a las puertas de las instituciones gubernamentales para construcción de políticas públicas…

R –¿Trabajas ahora en alguna otra asociación civil?

Si en varias:

  • protección de las abejas con “un toit pour les abeilles”;
  • sensibilización al bienestar animal / veganismo con “Santuario Gaia”;
  • sensibilización al respeto hacia las mujeres con “Touche pas à ma pote”;
  • formación en Permacultura con “Permaculture, solution definitive aux pesticides et à la faim”;
  • cuidado de los gatos callejeros (si los hay aquí también a pesar de las campañas de esterilización y de información) con “Cat Rescue”,
  • sensibilización a las alternativas ecológicas para las menstruaciones con “Copita Lunar”;
  • tienda alternativa para comprar cosas a granel con “Le Relais du Triporteur”.

Debo decir, que ninguna de estas asociaciones me levanta a las 6 de la mañana como lo he hecho para la comunidad otomí que apoya Fundación Tláloc (risas), pero participo de diferentes maneras según la asociación: brindando asesoría o información  para que más gente se anime a poner su granito de arena; mediante apoyo económico mensual para algunas; compra de productos de varias de ellas; campañas de sensibilización vía e-mail, Facebook o en mi comunidad con stands cuando hay eventos.

R –¿Qué es lo que más te gustó del trabajo con la comunidad Otomí?

Empezar el proyecto tan chiquito con cajas de telas y máquinas recolectadas entre amigas, y ver cómo ha crecido y el hecho de que es un proyecto holístico, me fascinan las cosas interconectadas que hacen sentido como un gran todo, que no se pueden dividir, que tienes que ver y entender como un flujo que a veces te cansa pero a veces también te retribuye.

R –¿Qué te dejó personalmente dicho proyecto?

¡Amigas que me han dado dos títulos que en ningún otro proyecto me hubieran dado: el título “Doña Fanny” y el título “mamá de las Buxas”! Detrás de esos títulos hay un sinfín de intercambios, risas y momentos excepcionales.

Inteligente, activa, responsable y muy trabajadora, Fanny ha dejado una huella no solo en nuestros corazones sino también en este proyecto que ha transformado muchas vidas.

CONSUMO RESPONSABLE

CONSUMO RESPONSABLE

El consumo es fundamental ya que permite la satisfacción de las necesidades. Todos consumimos oxígeno, agua, alimentos, otros bienes y servicios para poder vivir y disfrutar de cierta calidad de vida.

El consumo implica apropiación, uso y generación de desechos, por lo que tiene implicaciones sociales y ambientales.

El consumo de bienes escasos afecta la disponibilidad de los mismos para los demás seres vivos, mientras que la emisión de desechos puede generar una acumulación nociva que dañe el equilibrio ecológico, afectando todas las formas de vida. Por su parte, el consumo de servicios también desencadena su propia cadena de apropiación-uso-desecho con las implicaciones comentadas.

Si bien todos tenemos el derecho a vivir (DUDH 3) y a gozar de una buena calidad de vida (DUDH 25), también tenemos deberes respecto a la comunidad (DUDH 29) y el ejercicio de nuestros derechos se encuentra sujeto al respeto de los derechos de los demás[1]. Precisamente de aquí es donde se deriva el concepto de un “consumo responsable”, es decir, aquel acto de consumo donde se reflexiona sobre el impacto que la acción tendrá sobre la comunidad y el entorno.

A partir de la década de los 50, ante el estímulo de agentes socio-económicos, se ha generado el fenómeno del consumo excesivo, producto de una sociedad enajenada donde el deseo sustituye a la necesidad como motor de consumo y se actúa impulsivamente para consumir todo lo que se antoja, víctima de “necesidades” creadas para promover la actividad económica en “un sistema ecológicamente depredador, socialmente injusto y culturalmente alienado”[2]. Convirtiendo al consumismo en la principal causa del desequilibrio ambiental que padecemos.

En oposición al consumismo, el consumo responsable atiende la oportunidad que genera el gran poder transformador que el consumo tiene, para utilizar el consumo como un arma de combate a la negligencia en temas ambientales y sociales por parte de los agentes económicos que ofrecen bienes y servicios. Ayudando a empoderar las causas más dignas y respetuosas del bien común, podemos transformar el nefasto círculo vicioso del consumismo en un proceso de búsqueda de mejores formas de vida.

Tú puedes ser un consumidor responsable.

¿Qué debemos hacer como consumidores responsables?[3]

  1. Procurar un nuevo estilo de vida más amigable con el ambiente.
  2. Ejercer el poder de compra. Reclamar mejores productos y servicios, con una visión integral de los aspectos sociales, económicos y ambientales que el producto o servicio implica.
  3. Capacitarse y educarse, para estar bien informados.

Cuando vas a comprar algo, debes preguntarte[4]:

  • ¿Para que lo necesito?
  • ¿Puedo reutilizar algo que ya tengo?
  • ¿Lo puedo hacer con lo que tengo?
  • ¿De dónde viene?
  • ¿Quiénes lo hicieron?
  • ¿Cómo se fabrica?
  • ¿Qué materias primas intervinieron?
  • ¿Qué recursos se afectaron?
  • ¿Qué ecosistemas se pudieran haber transformado?
  • ¿Qué contiene?
  • ¿Cómo es la publicidad que se usa para venderlos?
  • ¿Cómo está embalado?
  • ¿Qué pasa al final, cómo se desecha?

Fundación Tláloc te invita a unirte a nuestro movimiento sobre consumo responsable en el Decálogo  Sustentable y convertir tus acciones cotidianas en elementos de cambio y transformación, hacia una sociedad más justa y ambientalmente sostenible.

[1] http://www.un.org/es/documents/udhr/

[2] ) http://www.tesisenred.net/bitstream/handle/10803/7671/tobam.pdf?sequence=3

[3] ) Plática sobre Consumo Responsable de Ing. Rocío Franco Castillón (Somos Mundo y Fundación Tláloc).

[4] Ibídem

 

¿Hacia dónde va el mundo en la búsqueda de la sustentabilidad global?

¿Hacia dónde va el mundo en la búsqueda de la sustentabilidad global?

El 25 de septiembre pasado, se presentaron públicamente al mundo desde la Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), 17 Objetivos con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental. Son el resultado de más de dos años de un intenso proceso de consultas públicas y diálogo multiactor.

Los 193 Estados miembros de la ONU adoptaron General la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, al aprobar una resolución en la que reconocen que el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza.

Es importante destacar que los ODS sustituyen a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), mismos que guiaron los esfuerzos de los estados miembro entre el año 2000 y el 2015. Si bien se reportan avances a nivel global en el cumplimiento de las metas establecidas, es relevante tomar conciencia de que la problemática global requiere mayor compromiso por parte de todas las naciones, de la industria, de las empresas, de las instituciones académicas, de los gobiernos locales, de las organizaciones de la sociedad civil y, claro, de la población en general.

En el caso de México es necesario tomar en cuenta que de los 8 indicadores en lo que se reportó menor progreso o resultados insatisfactorios, dentro de la agenda de los ODM, 5 están relacionados con el medio ambiente, como por ejemplo tasa de deforestación. El compromiso de México es que para el final de la Agenda 15 – 30 alcancemos tasa cero de deforestación, esto será sin duda un paso fundamental hacia la sustentabilidad del país, ya que la conservación de las áreas verdes supone también la preservación de la diversidad de la vida, la conservación de los ecosistemas y el seguir contando con servicios ambientales tan relevantes como fuentes de agua, captura de carbono, reducción de las emisiones de CO2, mejor calidad del aire, espacios para sano esparcimiento, belleza paisajística y sostén de diversas especies de flora y fauna.

Los ODS pueden agruparse en 5 categorías:

  1. Planeta
  2. Personas
  3. Prosperidad
  4. Paz
  5. Alianzas

Todos podemos ser parte de la solución, las empresas están llamadas a jugar un papel protagónico en esta Agenda 15 – 30, sin embargo, como personas podemos contribuir de gran manera si tomamos conciencia del impacto tanto de nuestras acciones, como de lo que permitimos que suceda o dejamos de hacer. Para que ese impacto sea positivo te invitamos a leer e incorporar en tu vida los principios de la Carta de la Tierra y los consejos de nuestro Decálogo Sustentable; si ya lo estás haciendo te invitamos a dar el siguiente paso, ir adelante con aquél proyecto que tienes en tu mente y en tu corazón para aportar a la sustentabilidad de tu colonia, tu ciudad, tu estado. Una forma de lograrlo es a través de la plataforma ¿Cuál es tu Sueño? que está diseñada para guiarte en ese proceso de diseñar e implementar ese proyecto.

Conoce también la agenda completa de los ODS, acá los 17 Objetivos que guiarán los esfuerzos del mundo en los próximos 15 años:

Objetivo 1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo

Objetivo 2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible

Objetivo 3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades

Objetivo 4. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos

Objetivo 5. Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas

Objetivo 6. Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos

Objetivo 7. Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos

Objetivo 8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos

Objetivo 9. Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación

Objetivo 10. Reducir la desigualdad en y entre los países

Objetivo 11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles

Objetivo 12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles

Objetivo 13. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos

Objetivo 14. Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible

Objetivo 15. Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad biológica

Objetivo 16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles

Objetivo 17. Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible

Al Valle en Bici es algo más que celebrar el Día Mundial Sin Auto

Desde 1974 se hacen los primeros esfuerzos por llamar la atención a romper con la dependencia al uso excesivo del automóvil y a los combustibles fósiles, aunque es hasta la década de los 90´s cuando permea esta iniciativa en distintas ciudades del mundo, de manera que en el año 2000 la Unión Europea instituye el 22 de septiembre como el Día Mundial Sin Auto quedando enmarcado por la semana de la movilidad europea.

Distintas Organizaciones de la Sociedad Civil en el mundo, gobiernos locales y nacionales se han venido sumando a esta celebración, como parte de un proceso de toma de conciencia respecto a los impactos negativos que le ha causado a la sociedad global ceder su espacio al automóvil.

Es fácil caer en la tentación de desacreditar esta agenda señalando que los eventos que se organizan en esta fecha, como el magno paseo metropolitano Al Valle en Bici, debieran hacerse en las distintas ciudades cuando exista infraestructura adecuada para que la gente pueda caminar o moverse en bicicleta de manera segura, cuando se cuente con un servicio de transporte público eficiente, o que simplemente no es viable pensar en ciudades donde se puedan dejar los autos estacionados en casa para la mayoría de los viajes… entonces cabe cuestionarnos el por qué a pesar de los miles de millones de pesos invertidos en infraestructura vial para los automóviles construyendo desniveles, distribuidores, avenidas donde no existían o más carriles donde ya los hay, simplemente se sigue reduciendo la velocidad promedio de traslado pasando, por ejemplo, de 30 km/h en los 90´s a 14 km/h en la actualidad en el caso de la ciudad de México; quizás puedes imaginar que se debe al crecimiento poblacional pero aunque es un factor, el problema de fondo está en la forma en la que han crecido las ciudades, dispersas, desconectadas, expandiéndose de manera horizontal sobre el territorio induciendo así, la necesidad de recorrer distancias mayores para realizar nuestras distintas actividades y, la manera que resuelve esta ecuación una sociedad individualista aunada a un gobierno que omite ofertar un sistema de transporte integrado es por medio, no del uso, sino del abuso del automóvil.

El Valle de Toluca es la única de las 5 regiones metropolitanas más importantes del país que no cuenta con un sistema de transporte masivo para resolver la movilidad al interior de la misma; esto no va a subsanarse por sí mismo con el futuro Tren Interurbano Toluca – México, ya que éste está pensado para movilizar a las personas de una región a otra, no para contribuir a mejorar la movilidad intraurbana, aspecto que debiera estar implícito en su diseño e implementación. Te has puesto a pensar cómo llegarás a las estaciones del Tren si en este Valle no contamos con un trasporte público ordenado, si ya hoy, para ir a una escuela a dejar a las niñas y los niños vemos enormes filas de autos tratando de hacer el mismo recorrido a la misma hora, si los viajes en automóvil siguen creciendo y en las avenidas principales cada vez hay más horas en las que observamos que prácticamente no se puede circular, si no se han construido las condiciones para impulsar que más gente pueda caminar o hacer uso de la bici como medio de transporte, si la agresividad en la vía pública va en aumento… y al mismo tiempo nuestras vidas se ven afectadas, ya sea porque hay un efecto inmediato debido a los hechos viales (comúnmente llamados accidentes) que cobran la vida de 17,000 personas en el país cada año de acuerdo a la Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (CONAPRA) o de largo plazo por las enfermedades que se van desarrollando en la población al estar expuesta de manera constante a contaminantes de la atmósfera causando la muerte de más de 14,000 personas en México, tan sólo en el año 2010 según la Organización Mundial de la Salud.

En el caso de las grandes ciudades en México como el Valle de Toluca, la contaminación atmosférica está asociada a fuentes móviles (autos particulares, transporte público y de carga) hablando por ejemplo del material particulado, que además, en el caso de las conocidas como PM2.5 resulta que son cancerígenas.

Si lo anterior no te ha llamado la atención quizás lo haga el hecho de que al menos el 4% del PIB de las ciudades en México se pierde por una deficiente movilidad urbana. Nuestra realidad es preocupante, pero lo es más que como sociedad toda, estemos ajenos a esta problemática.

Al Valle en Bici es más que un paseo, es la posibilidad de reflexionar en los cuestionamientos anteriores, pensar qué tipo de ciudad queremos, demostrarnos que podemos actuar de manera coordinada los distintos sectores de la sociedad y los tres niveles de gobierno, que las calles pueden recuperarse para las personas, que las familias podemos convivir sanamente en el espacio público, que una meta común podemos trazarnos y trabajar corresponsablemente por ella.

Dentro de nuestras cápsulas llamadas autos, quizás nos sintamos seguros, pero cada año que hacemos nada por cambiar esta dependencia excesiva al auto estamos perdiendo competitividad como región, aumentamos los gases de efecto invernadero causantes del cambio climático (te son familiares las inundaciones, las fuertes lluvias o las olas de calor), dañamos nuestra salud ya sea por la mala calidad del aire que respiramos o por trastornos psico-emocionales debido al estrés de estar atrapados en el tráfico, perdemos integración como comunidad lo cual se traduce en inseguridad, se reduce el bienestar de la población, gastamos más tiempo en los traslados, seguimos perdiendo vidas en hechos viales y, todo por ceder nuestro espacio a los autos, el espacio debiera ser para las personas y no para sus máquinas ¿o es acaso que nosotros somos sus máquinas?

Municipios participantes en la segunda edición de Al Valle en Bici (2015): Almoloya del Río, Atizapán, Chapultepec, Tenango del Valle, Mexicaltzingo, Rayón, San Antonio la Isla, Temascalcingo, Tenancingo, Tianguistenco, Villa Guerrero, Xalatlaco, Zinacantepec, Toluca, Metepec, San Mateo Atenco y Lerma.

Así mismo por parte del Valle de México participarán los municipios de Ecatepec, Naucalpan, San Martín de las Pirámides, Teotihuacán y Tlalnepantla.